Iglesia Cristiana APOSENTO ALTO “Jemir”

Qué Creemos

Valores Innegociables

DIOS: Conocerlo, Amarlo, Agradarlo, Obedecerlo, Glorificarlo y hacer su Santa y Perfecta Voluntad. Exaltar su Santidad, separar lo extraordinario de Dios de lo ordinario del mundo, darle siempre el primer lugar por encima de todos y de todo. Mateo 22:37,38

SU PALABRA: Es la máxima Autoridad y guía inerrante, infalible e inspirada por Dios, para lo que creemos y nuestra vida cristiana, es la palabra de Dios y todo lo que ella dice es lo que debemos hacer, si la Biblia lo dice así es. 2 Tim. 3:16,17

ADORACIÓN Y ORACIÓN: Honrar, tener temor de Dios, adorarlo y glorificarlo, comunicarnos, orar en todo tiempo, es reverenciar y tener intimidad con Dios. Salmo 145

CONSAGRACIÓN: Obediencia, Integridad y Servicio. Vidas cambiadas como única medida del éxito. El carácter Cristo-céntrico es más importante que el talento humano. Efes. 4:1-7

COMPROMISO: Una misma visión. Excelencia. La expansión del reino. El fortalecimiento del núcleo familiar. Atención a los necesitados. Romanos 12

ENSEÑAR – DISCIPULAR – EQUIPAR – ENVIAR: Discipulado, liderazgo, Predicación, evangelismo, pensando en líderes maduros, llamados, equipados y dispuestos para toda buena obra. 1 Tim. 3:1-13 – 2 Tim. 2:15, 21

EL AMOR Y EL PERDÓN: Amar, respetar, aceptar y perdonar a los demás como Cristo lo hizo con nosotros. Efesios 4:31,32

EN QUE CREEMOS

Somos una Iglesia Cristiana; Biblio céntrica y Cristo céntrica, compuesta por discípulos y familias que aman a Dios, y se aman unos a otros, de buen testimonio, con sabiduría de Dios y llenos del Espíritu Santo, marcamos diferencia en Cristo

– Pastor Wilson Becerra Manrique

Confesión de Fe, lo que Creemos

Creemos en la Inspiración Divina de la Palabra de Dios “La Biblia”; Antiguo y Nuevo Testamento, La Biblia es la revelación escrita de Dios, es completa, suficiente y autoritaria, es nuestra única regla de fe y conducta.

2 Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. – 2 Pedro 1:19-21.

Creemos que Dios es uno en esencia y tres en personas; Padre, Hijo y Espíritu Santo, que han existido eternamente como la “Trinidad” con funciones diferentes en el plan de Dios.

Deut. 6: Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. – Mateo 3: 16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. 17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. – 2 Cor. 13:14Mateo 28:19

Creemos en “Un solo Dios” (Deut. 6:4 – 1 Cor. 8:4) Vivo y verdadero (Jer. 10:10 – 1 Tes. 1:9) Santo, eterno, inmutable, todopoderoso, inescrutable, omnipresente (Salmo 90:2 – 1 Tim. 1:17 – Mal. 3:6 – Santiago 1:17 – Gen. 17:1 – Salmo 145:3 – Apoc. 4:8) creador, soberano del universo, (Gén. 1 – Hebreos 11:3 – Col. 1:16 – Hec. 17:24 – Lam. 3:37,38) Todo ocurre por ÉL, y lo que Dios desea hacer siempre lo hace, para su gloria. (Isaías 46:10 – 55:11 – 43:7). Dios es trascendente, inmanente, omnisapiente y todopoderoso (Salmo 90:2 – Sant. 1:17 – Salmo 139:7-12 – Isaías 57:15 – 1 Juan 3:20).

Creemos que Dios el Padre es la primera persona de la Trinidad, que ÉL ordena y dispone todo conforme al consejo de su voluntad, es Soberano sobre toda su creación a través de la historia redentora, es Omnisciente y Omnipotente.

1 Cor. 8: para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. (Efesios 1:11Salmo 103:19Rom. 11:36)

Creemos que Dios el Padre nos bendijo con toda bendición espiritual, nos escogió, nos predestino y nos adoptó como sus hijos, por el puro afecto de su voluntad, desde antes de la fundación del mundo. (Efesios 1:3-5) nos salva y nos libra del pecado y de la muerte por medio de Jesucristo. (Juan 1:12Rom. 8:15, 28 y 30Gal. 4:5Heb. 12:5-9).

Creemos que Dios el Padre por el sabio y santo consejo de su voluntad, ordenó todo lo que existe y acontece, pero el hombre es responsable de sus acciones y Dios no es autor de pecado (San. 1:13-17), ni impide el ejercicio de la libertad de los hombres, excepto en aquellos casos donde Él soberanamente lo ha decidido (Hec. 16:6,7 – Efe 1:11 – Rom. 9:15 – 1 Juan 1:5-8 – Juan 19:11).

Creemos que Jesucristo, la segunda persona de la Trinidad, es el Unigénito Hijo de Dios desde la eternidad pasada y el único mediador entre Dios y los hombres.

Juan 3: 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Isaías 42:1 – 1 Pedro 1:19,20 – 1 Timoteo 2:5). La Biblia habla de ÉL como Profeta, Sumo Sacerdote y Rey (Juan 14:7 – Hechos 3:22 – Hebreos 2:17 – Salmo 2:6 – Lucas 1:33). Jesucristo es la cabeza de la Iglesia, heredero de todas las cosas y el juez universal de la historia (Colos. 1:15-181 Cor. 11:3 – 2 Cor. 5:10 – Hebreos 1:2).

 

Creemos que Jesucristo fue concebido por obra del Espíritu Santo y nacido de la Virgen María, fue plenamente Dios y hombre, murió y resucitó de los muertos, y volverá en gran poder y gloria. (Lucas 1:30-35 – Salmos 2:1-9 – Mateo14:33). La Biblia nos habla de; Su preexistenciaJuan1:1 – Col. 1:16Su nacimiento virginalMateo 1:23 – Lucas 1:31-35Su vida inmaculadaHeb. 7:26 – 1 Pedro 2:22Sus milagros – Hec. 2:22 – 10:38Su obra sustitutiva en la Cruz – 1 Cor. 15:3 – 2 Cor. 5:21Su resurrección corporal de entre los muertos – Mat. 28:6 – Luc. 24:39 – 1 Cor. 15:4Su exaltación y postura a la diestra de Dios – Hec. 1:9-11 – 2:33 – Fil. 2:9-11 – Heb. 1:3Su segunda venida. Mat. 24:30 – Juan 14:2 – Hec. 1:11

Creemos que el Espíritu Santo, la tercera persona de la Trinidad, al igual que el Padre y el Hijo existe desde la eternidad y opera y obra desde entonces.

Genesis 1: Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. (Isaías 44:3 – Isaías 32:14-18 – Heb. 9:14). A través del Espíritu Santo somos regenerados y nacemos de nuevo (Juan 3:5-8) El Espíritu Santo es el dador de la vida. Y convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:7,8 – 1 Pedro 1:3,23). El Espíritu Santo habita en cada creyente, lo santifica y guía a toda verdad para glorificar a Jesucristo. (1 Cor. 3:16 – 6:11 – Rom. 8:13,14 Juan 16:13). El Espíritu Santo, junto con Cristo, reparte a cada creyente dones espirituales por gracia y según su voluntad, para edificar el cuerpo de Cristo. (1 Cor. 7:7 – 12:4-7, 11).

 

Creemos que el Espíritu Santo es una persona divina, a quien la Biblia reconoce atributos de Dios: EternidadHec. 9: 14OmniscienciaJuan 14: 26, 16:12-13OmnipotenciaLucas 1: 35Omnipresencia – Salmos 139:7-10 y a quien se le confiere igualdad de majestad y rango: Mateo 28:191 Cor. 12:2-6Mateo 12:31; Hechos 5:3.

Creemos que hay solo dos lugares como destino eterno.

Creemos que el cielo es para los redimidos por el Señor Jesucristo y el infierno es para quienes lo rechazan. (Daniel12:2; Marcos 16:16; Juan 5:28-29).

Creemos que el hombre fue creado por Dios a su imagen y semejanza, “varón y hembra los creó”.

Genesis 1: 27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. La Biblia enseña que solo existen dos géneros. Siendo el hombre creado a imagen y semejanza de Dios, es un ser espiritual, moral, racional, emocional y con voluntad propia. Esto capacita al hombre para relacionarse con Dios y con los demás, para discernir el bien y el mal, para razonar, para experimentar emociones y para decidir su curso de acción dentro de los límites establecidos por Dios.

 

Creemos que el hombre está compuesto de dos partes: el cuerpo y el espíritu. (Gen. 2:7 – Santiago 2:26). En la Biblia la palabra alma y espíritu, se usa de forma indistinta. (1 Cor. 5:5 – Sant. 5:20). Es por esta razón que el hombre está llamado a glorificar al Señor con todo su ser (1 Cor. 6:20 – Rom. 12:1).

Creemos que el hombre fue creado como representante de Dios en la tierra y administrador de la creación, Dios creó al hombre sin pecado, en libertad para escoger entre el bien y el mal, pero el hombre pecó por decisión propia, manchando la imagen de Dios y esclavizando su voluntad al pecado. (Gen. 1:27,28 – 3:6 – 2 Tim. 2:25,26). El hombre quedó destinado a condenación eterna a menos que sea redimido por gracia, por la obra de Jesucristo y regenerado por el Espíritu Santo. El hombre natural no puede decidir salvarse así mismo o aun elegir a Dios. (Rom. 3:10-12 – 5:6 – 8:7 – Juan 6:44, 65, 15:5 – Efesios 2:1-5 – Col. 2:13 – 1 Cor. 2:14 – Tito 3:3-5).

Creemos que el hombre, como consecuencia de la caída, experimentó vergüenza, temor, perdida de la comunión con Dios y muerte física. (Gen. 3:7-10 – Efesios 2:1 – Gen. 5:5). El hombre es enemigo de Dios y esclavo del pecado, está muerto en delitos y pecados, destituido de la gloria de Dios; con una voluntad esclavizada y su mente está entenebrecida. (Rom. 3:23 – 5:10 – 6:17 – Efesios 2:1-5 – 2 Tim. 2:26 – Efesios 4:18 – 2 Cor. 4:4).

 

Creemos que la Salvación es de Dios y que es la muestra más grande de su amor, misericordia y gracia para con el pecador, manifestada al dar a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en ÉL crea, no se pierda, más tenga vida eterna.

Creemos que de Dios es la Salvación, ÉL es su autor. Salmo 3: La salvación es de Jehová; Sobre tu pueblo sea tu bendición. (Salmo 27:1 – 37:39 – 62:1) Juan 3: 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Esta salvación es otorgada por gracia, a través de la fe en Cristo, para la gloria de Dios. (Efesios 2:8,9 – Gálatas 2:21 – Rom. 9:16 – 11:6). La Salvación es un acto que abarca varias realidades; predestinación, regeneración, justificación, adopción, santificación y glorificación. Además, la salvación tiene una dimensión pasada presente y futura. En el pasado nos justificó, libertándonos de la pena del pecado y nos declaró justos. (Rom. 6:23 – 8:28-30 – Gál. 2:16 – 3:10-14). En el presente, nos santifica, librándonos del poder del pecado y nos conforma a la imagen de Cristo. (2 Cor. 3:18 – Rom. 8:28,29) Y en el futuro nos glorifica y seremos libres de la presencia del pecado. (1 Cor. 15:25-58 – Fil. 3:21 – Efesios 5:27).

Creemos que la Salvación solo es por la obra redentora de Cristo en la cruz: “Solo Cristo”. Jesús vivió una vida de perfecta obediencia y murió por nosotros, como el Cordero de Dios, resucitó como el Rey de Reyes y Señor de Señores, obteniendo así el perdón de los pecados y la justificación para todos aquellos que creen en su nombre. (2 Tim. 1:9 – 1 Pedro 2:24 – 3:18 – 1 Corintios 1:30 – 15:3 – 2 Corintios 5:4 – Romanos 3:24,25 – 4:25 – 5:6 – 8:34 – 14:9).

Creemos que la salvación es solo por la voluntad soberana de Dios y para su gloria “Solo para la gloria de Dios” Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, (Efesios 1:4-6 – Juan 1:12-13 – 6:44 – Rom. 9 Gálatas 4:4-5 – Rom. 8:17). Y aunque la salvación es una decisión divina, el hombre es responsable de sus acciones, por lo cual dará cuenta a Dios por sus obras (Juan 3:36 – 2 Cor. 5:10 – Santiago 1:13-14).

 

Creemos que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, que ÉL es su cabeza y por tanto no puede ser separada de Él, Creemos que todo aquel que crea y ponga su fe en Jesucristo como Señor y Salvador, es parte de la iglesia universal por medio del bautismo del Espíritu Santo. (1 Cor. 12:13 – Efesios 1:22,23 – 4:15,16 – 5:23 – Col. 1:18, 24).

Creemos que la iglesia universal está compuesta por creyentes que se congregan en iglesias locales a lo largo de todo el mundo, cumpliendo la Gran Comisión, adorando a Dios, proclamando su Palabra, evangelizando, discipulando, por medio de la adoración corporativa, la oración, la predicación y la ministración mutua, con el propósito de estimularnos al amor y a las buenas obras (Mateo 28:18-20Heb. 10:25).

Creemos que la cabeza y autoridad suprema de la Iglesia es Cristo (Colosenses 1:18 1 Corintios 11:3 – Efesios 1:22,23). Que Dios ha dispuesto de líderes en la iglesia para liderar y pastorear a su pueblo; estos son los pastores, ancianos y diáconos, quienes deben perfilar lo que dice; 1 Tim. 3:1-13. Estos líderes no se hacen, sino que son reconocidos por la iglesia en la medida en que el Espíritu de Dios los va levantando, equipando y confirmando para la obra del ministerio.

Creemos que los pastores son los líderes espirituales de la congregación, los ancianos y diáconos tienen a su cargo asistir a los pastores con la administración y la organización de la iglesia (Efesios 4:11-121 Tim. 5:17 – Hec. 6:4 – 14:23). Así mismo el cuerpo pastoral está compuesto por un grupo de hombres llamados por Dios y confirmados por la Iglesia, la congregación (1 Tim. 3:1-13 – Tito 1:5-9 – 1 Ped. 5:1-5).

Creemos en la importancia del liderazgo femenino dentro de la iglesia: en la enseñanza, discipulado y formación espiritual de las mujeres, niños y preadolescentes, así como en múltiples otras áreas. En este sentido, creemos que las mujeres pueden ser reconocidas como diaconisas de la iglesia, tomando como referencia el caso de Febe en Rom. 16:1

Creemos que la iglesia, la congregación debe someterse a sus pastores como ordena la Biblia, entendiendo que ellos velan por todos, y sabiendo que un día tendrán que dar cuenta delante de Dios (Hebreos 13:717).

Creemos que la Iglesia ha sido llamada a ser santa y sin mancha (Colos. 1:22) y se le ha dado la responsabilidad de proclamar el evangelio y dar a conocer la sabiduría de Dios, como columna y baluarte de la verdad (Efesios 3:10,111 Timoteo 3:15Mateo 28:18-20 – Apocalipsis 5:9Hechos 14:23).

Creemos que la Iglesia recibió de Jesucristo dos ordenanzas, que sirven como señal del Pacto de Gracia (Mateo 28:19 – 1 Cor. 11:23). La Santa Cena y el Bautismo. La Santa Cena fue instituida por Jesús antes de ser crucificado (Mateo 26:26-30) para celebrarse por creyentes bautizados en memoria de ÉL y así anunciar la muerte del Señor hasta que el regrese, su frecuencia será determinada por cada iglesia local (Lucas 22:19-20 – 1 Cor. 11:26). Los elementos; el pan y el vino, simbolizan el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo (Mateo 26:29 – 1 Corintios 11:23-28). El Bautismo se realiza por inmersión, luego de haber creído en Cristo como Señor y Salvador. Se hace en obediencia como una representación de nuestra unión con Él, al morir al pecado y al resucitar a una nueva vida. El bautismo es voluntario,  es un testimonio público de la fe y la obediencia del creyente, no es un requisito de salvación (Mateo 28:19 – Hechos 2:37-41 – Efesios 2:8-9).

Creemos que el regreso de Cristo será personal, súbito, visible y en cuerpo, pero nadie conoce el tiempo exacto de su venida (Mateo 24:44 – Hec. 1:11 – 1 Tes. 4:16 – 5:1-10 – Heb. 9:28 – Apoc. 22:7,12,20 – Mateo 25:1-13). El creyente debe esperar con expectativa, gozo, fe y entusiasmo el regreso de Cristo (Apoc. 22:20 – Tito 2:12-13 – 1 Cor. 16:22). La venida de Cristo será precedida por varias señales (Mateo 24:32-39). De estas, el perseverar y la predicación del evangelio a todo el mundo son claras y convincente (Mateo 24:13,14). 

Creemos que habrá una gran tribulación (Marcos 13:7-819-20 – Mateo 24:1521 – Lucas 21:20-24 – Daniel 12:1), la aparición de falsos profetas (Mateo 24:23-24). Señales en el cielo (Mateo 24:29-30), vendrá una gran apostasía (2 Tim. 3:1-5 – Mateo 24:5,11) y la aparición del Anticristo (2 Tes. 2:1-10). Todo esto es solo el comienzo de dolores (Mateo 24:3-9). Y en este período, Israel vivirá un avivamiento masivo (Rom. 11:25-26). 

Creemos que la Iglesia será raptada para unirse al Señor en las nubes (1 Tes. 4:13-18 – 1 Cor. 15:51-54). Cuando Cristo venga los incrédulos serán juzgados para condenación eterna y los creyentes serán recompensados (Mateo 25:31-46 – 2 Cor. 5:10 – Apoc. 20:11-14). Y habrá un reino de mil años (Apoc. 20:1-6 – Isaías 11:6-11 – 65:20). Durante este período Satanás será atado; y al final del mismo, será desatado y congregará a multitudes de incrédulos para hacer guerra contra el Señor (Apoc. 20:7-9). En esta batalla final, Satanás será derrotado para siempre y arrojado al lago de fuego y azufre, junto a la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos (Apoc. 20:10).